Lo que la ley de la IA le pide a tus datos
Lo que dice la ley va citado, con su artículo; los artículos al margen dicen de dónde sale cada apartado. Lo demás es nuestro. El rojo es lo que señalamos.
No pide datos buenos. Pide poder demostrarlo.
El Reglamento europeo de inteligencia artificial tiene 113 artículos y 14 anexos. Los leímos enteros buscando una sola cosa: qué le exige a los datos. Cabe en una página, y esta es.
Setenta menciones, una regla Todo lo que la ley pide sobre datos es poder enseñarlo: de dónde salieron, qué se les hizo, qué calidad tienen y quién responde. Fichas, registros, planes, contratos y acceso para quien audita. No pide una herramienta, ni un catálogo, ni una plataforma. Pide pruebas.
Y solo las pide cuando la IA es de alto riesgo: la que decide sobre personas en crédito, empleo, educación, sanidad, policía o servicios públicos, o la que es componente de seguridad de un producto. Fuera de ahí, quedan un resumen público de los datos de entrenamiento para los grandes modelos y dos prohibiciones sobre cómo se consiguen los datos.
Dos obligados, un dato
El artículo 16 le pide doce cosas al proveedor de un sistema de alto riesgo. Cinco tocan datos: los conjuntos (art. 10), el sistema de calidad con sus procedimientos de datos (17), la documentación durante diez años (18), los registros (19) y demostrar la conformidad si la autoridad lo pide. Esta pieza recorta a esas cinco.
Quién responde de qué
La ley reparte el dato en dos Quien hace el sistema responde de los datos con los que lo hace: los de entrenamiento, validación y prueba. Quien lo usa responde de los datos que le da cada día: los de entrada, en la medida en que los controle. Una organización que compra IA hereda una obligación de calidad del dato. Casi todas creen que esa obligación es del vendedor.
Hay una tercera figura que casi nadie ve: quien construye IA para uso propio la «pone en servicio» y pasa a ser proveedor, con todas las obligaciones del que la vende. Y quien cambia sustancialmente un sistema de alto riesgo, o le cambia la finalidad hasta hacerlo de alto riesgo, o le pone su marca, se convierte en proveedor de ese sistema.
Lo que hay que poder enseñar
Siete cosas que una autoridad puede pedirte
Ninguna es un sistema Todas son documentos, registros o accesos. Se pueden tener sin ninguna herramienta, y se puede tener la mejor herramienta sin tener ninguna.
Lo que la ficha describe se llama en otros sitios metadatos y linaje. La ley no usa ninguna de las dos palabras. Cómo se producen es lo que cuenta la UNE 0078, Gestión del Dato.
Una condición: la finalidad
Qué es un dato de calidad, según la ley
Los conjuntos de datos de entrenamiento, validación y prueba serán pertinentes, suficientemente representativos y, en la mayor medida posible, carecerán de errores y estarán completos en vista de su finalidad prevista. Asimismo, tendrán las propiedades estadísticas adecuadas […] en lo que respecta a las personas o los colectivos de personas en relación con los cuales está previsto que se utilice el sistema de IA de alto riesgo.
Art. 10.3La calidad no es del conjunto de datos Es de la pareja que forman el conjunto y su uso. No existe un dato de calidad en abstracto: existe un dato adecuado a la finalidad prevista de un sistema, para las personas sobre las que va a actuar, y solo para esa finalidad. Un conjunto válido en un país, un sector o un momento no lo es en otro, y el mismo conjunto puede valer para un sistema y no para el siguiente.
Por eso la ley exige además que los datos tengan en cuenta el entorno geográfico, contextual, conductual o funcional en el que se va a usar el sistema. Y si el sistema se entrena y se prueba con datos que reflejan ese entorno, la ley presume que cumple ese punto, el 10.4, y solo ese.
Cinco palabras y ningún método
Cómo se mide, no lo dice
La definición cabe en una línea Pertinentes, representativos, sin errores en lo posible, completos, con las propiedades estadísticas adecuadas. Cinco propiedades y ningún método: la ley dice qué es calidad y no cómo se mide. Cómo se mide, se evalúa y se mejora es lo que cuentan la UNE 0079, Gestión de la Calidad del Dato, y la UNE 0081, Guía de evaluación de la Calidad de un Conjunto de Datos.
Las ocho prácticas del artículo 10
Si el sistema no se entrena, las ocho prácticas se aplican igual a los datos de prueba. Nadie queda fuera.
Qué hay que hacer con los conjuntos de datos
El artículo 10 es una lista Los conjuntos de entrenamiento, validación y prueba se someten a prácticas de gobernanza —la ley usa esa palabra; nosotros decimos gobierno— y gestión de datos adecuadas a la finalidad. La ley dice cuáles.
- Las decisiones de diseño que afectan a los datos.
- Cómo se recogieron y de dónde vienen; para datos personales, con qué fin se recogieron.
- Qué se les hizo: anotar, etiquetar, depurar, actualizar, enriquecer, agregar.
- Qué se supone que miden y representan.
- Si hay bastantes, si están disponibles y si son los adecuados.
- Qué sesgos pueden tener que dañen la salud, la seguridad o los derechos de alguien.
- Qué se hace para detectar, prevenir y corregir esos sesgos.
- Qué lagunas tienen y cómo se van a subsanar.
El sistema de gestión de la calidad del proveedor añade la lista de procesos: adquisición, recopilación, análisis, etiquetado, almacenamiento, filtrado, prospección, agregación y conservación. Son dos listas de procesos sin un solo responsable con nombre: la ley exige un marco de rendición de cuentas y no dice quién responde de cada dato. Quién, con qué estructura y bajo qué estrategia es lo que cuenta la UNE 0077, Gobierno del Dato.
Dos puertas hacia el RGPD
Cuando el dato es de una persona
La ley de la IA no regula los datos personales Se remite al RGPD, y abre solo dos puertas. La primera: para detectar y corregir sesgos se pueden tratar datos sensibles, si los sintéticos o anonimizados no bastan, con pseudonimización, acceso documentado, sin cesión a terceros y borrándolos al terminar. La segunda: en un espacio controlado de pruebas se pueden reutilizar datos recogidos con otro fin, si es por interés público, en un entorno aislado del que los datos no salen.
Las dos puertas son lo más concreto que dice la ley sobre quién puede usar un dato, y las dos son excepciones. La regla general de quién puede usar qué vive en otra ley, y esa ley está cambiando.
Contado, no supuesto
Lo que la ley no dice, y quién lo dice
Buscamos el vocabulario del gobierno del dato en todo el texto Lo que sale a cero no es un descuido: es la forma de la ley. Exige demostrar, y deja a las normas técnicas el cómo. Cada hueco tiene una especificación UNE que lo llena, y ese cruce es el que nadie ha dibujado.
Al cerrar
Qué decidimosLeer el Reglamento entero buscando el vocabulario del gobierno del dato —datos, estrategia, roles, personas, calidad, metadatos, espacios— y contar las palabras que faltan en vez de suponerlas. Agrupar por lo que hay que poder enseñar, no por artículo.
Dónde no estamos segurosQue cada hueco del apartado 08 lo llene la UNE que le pusimos al lado es una hipótesis por el título de su portada: las UNE todavía no están leídas con este método. Y el registro del artículo 49 aplica desde agosto de 2026 según el calendario, aunque creemos que en la práctica va con el alto riesgo, en diciembre de 2027.
Qué lo tumbaríaUna consolidación posterior al 27 de julio de 2026 que cambie una fecha o un artículo aquí citado. O que un lector que conozca las UNE encuentre uno de los seis huecos cubierto por un artículo que no vimos.