Lo que la ley de la IA no dice
Esta pieza es casi toda nuestra. Lo que dice la ley va citado, con su artículo; lo demás es nuestro, y el rojo es lo que señalamos.
Lo que una ley no dice se puede contar.
Las dos piezas anteriores decían qué exige el Reglamento a los datos y cuándo. Esta dice lo que la ley no dice, que no es evidente.
Buscamos el vocabulario del gobierno del dato Treinta y ocho términos —estrategia, política, rol, metadatos, linaje, calidad, madurez, espacio de datos, compartición, plataforma, catálogo— en 113 artículos, seis nuevos del Ómnibus y catorce anexos. Lo que sale a cero no es un descuido del legislador: es la forma de la ley. Exige demostrar, y deja a las normas técnicas el cómo.
Seis, contados
Seis cosas que el Reglamento no nombra
Un marco de rendición de cuentas que defina las responsabilidades del personal directivo y de otra índole en relación con todos los aspectos enumerados en este apartado.
Art. 17.1.mSeis huecos, y las siete especificaciones UNE del gobierno, la gestión y la calidad del dato encajan en ellos una a una. Eso no lo dice ninguna de las dos fuentes. Es lo que se ve al ponerlas juntas.
Siete, y quién las responde
Las siete preguntas del gobierno del dato
Un caso de uso se gobierna contestando siete cosas Qué datos hacen falta, quién responde de cada uno, cómo se gestionan, qué calidad tienen que tener, quién puede usarlos, cuándo y dónde. La tabla dice hasta dónde llega el Reglamento en cada una.
| Pregunta | Dónde lo responde el Reglamento | Hasta dónde |
|---|---|---|
| Qué datos | 10.2.e, 10.4, 26.4, Anexo VIII | Solo en alto riesgo. Sin método |
| Quién responde | 17.1.m, 25, 26, 4 | Reparte entre organizaciones, no dentro de ellas |
| Cómo se gestiona | 10.2, 17.1.f, Anexo IV.2.d | Nombra procesos y operaciones. No dice cómo |
| Qué calidad | 10.3, 10.4, 26.4, 15 | Cinco propiedades. Sin medida |
| Quién puede usarlo | 4 bis, 59.1.d, 74.12, 78 | Solo datos sensibles, espacios de prueba y autoridades |
| Cuándo | 113, 111, 18, 19, 26.6, 4 bis.e, 59.1.g | Relojes legales, no operativos |
| Dónde | 59.1.d, 78.3, 71 | Casi nada: no se ocupa de dónde vive el dato |
El Reglamento contesta bien una pregunta y media: cuándo, por ley, y qué calidad, por definición. Las otras cinco y media son el trabajo de las especificaciones y de la organización.
Lo que la ley dice y las UNE no pueden
El cruce va en las dos direcciones
Sería fácil leer esto como «la ley es incompleta» No lo es: es una ley, y hace lo que una especificación técnica no puede hacer. Cuatro cosas.
- Obliga. Una especificación se adopta; el Reglamento se cumple, con multas detrás.
- Pone fecha. Diciembre de 2027 y agosto de 2028 no salen de ninguna norma técnica.
- Reparte la responsabilidad entre organizaciones: quien hace responde de unos datos y quien usa de otros. Una norma interna no puede obligar a un proveedor externo.
- Da acceso a terceros: las autoridades pueden entrar en los conjuntos de datos, incluso por API. Ninguna especificación abre esa puerta.
Las UNE dicen cómo se gobierna el dato; el Reglamento dice cuándo eso deja de ser opcional, para quién, y quién puede venir a comprobarlo. Un modelo que tenga solo una de las dos mitades es un catálogo o un manual de cumplimiento. El sistema está en el cruce.
Quién puede usar el dato
Lo que se diga hoy sobre el Ómnibus de datos es propuesta, no ley. No entra aquí hasta que esté en el Diario Oficial.
La pregunta que el Reglamento delega
Quién puede usar un dato no lo decide esta ley El Reglamento de IA se remite al de protección de datos para todo dato personal y abre solo dos excepciones: tratar datos sensibles para corregir sesgos, y reutilizar datos en un espacio de pruebas. La regla general de si un dato recogido para una cosa puede entrenar una IA vive en el RGPD, y hay un segundo Ómnibus, el de datos, que la está renegociando.
De las siete preguntas, «quién puede usarlo» es la única cuya fuente está fuera del Reglamento y en movimiento. Un modelo de gobierno del dato tiene que dejarla abierta a propósito, con fecha, y no cerrarla con lo que se sabe hoy.
Al cerrar
Qué decidimosContar en vez de opinar: cada hueco es el número de veces que un término aparece en el texto entero, comprobado con una búsqueda después de escribirlo. Nombrar cada UNE solo por el título de su portada, porque todavía no las hemos leído con este método.
Dónde no estamos segurosUn barrido por términos no ve lo que se dice con otras palabras: leímos siete de los 180 considerandos. Que cada UNE llene exactamente el corte que le asignamos es una hipótesis que las siguientes piezas van a probar, y puede salir distinta.
Qué lo tumbaríaQue al leer las UNE alguno de los seis cortes resulte cubierto por el propio Reglamento en un artículo que no vimos, o que una UNE no llene el corte que le pusimos debajo. O una consolidación posterior al 27 de julio de 2026.